Derechos Humanos,
Inmigración y refugiados,
Política internacional
24 de junio de 2008
Los migrantes subsaharianos de las provincias marroquíes de Oujda o de Nador llevan una vida inhumana. Muchos, escondidos en los bosques y viviendo de la limosna, esperan su oportunidad mientras son perseguidos y maltratados por la Gendarmería y el ejército, todo en connivencia con el Gobierno español y la Unión Europea, a quien Marruecos les está haciendo el trabajo sucio para que no lleguen tantos migrantes a las costas europeas.
En este contexto, al menos 70 personas se encuentran detenidas por un nuevo intento de saltar la valla fronteriza en Melilla. A su vez, el movimiento de detenciones y maltrato por parte de las autoridades marroquíes aumenta en Oujda y Nador. Los migrantes son en ocasiones expulsados a Argelia. Por su parte, las autoridades argelinas también detienen a los migrantes y los vuelven a expulsar a Marruecos en un juego macabro de ping-pong que viola los fundamentos básicos del Derecho Internacional y los Derechos Humanos.
Nuestro enviado especial a Marruecos, Carlo Cascione, nos ofrece la información y el testimonio de uno de estos migrantes subsaharianos que se encuentran en Oujda.
También puedes hacer una donación libre o suscribirte para hacer tu donación regular.
Los pagos se realizan a través de la plataforma segura Paypal. Si tienes dudas o prefieres realizar tu contribución de otra manera, ponte en contacto con nosotros a través del correo donativos@urcm.net

temáticas |
ámbitos |
| Podcast y RSS